viernes, 6 de junio de 2014

Transparencia

Soy ramas;
Soy árboles y hojas,
viento y bailes.
Soy montañas;
silvestres paisajes
ancestrales.
Soy las memorias
que dejamos
grabadas
en los tallos.
Soy la historia
que guardamos
enterrada.
Soy tierra
escarbada;
la sierra
de mi infancia.
La que siempre ama;
y se queda
sola, en la cama.

jueves, 8 de mayo de 2014

Almendro

Tus flores; una vez al año.
No son efímeras,
aún menos nimias.
Su fosforescencia en mi mano,
la luz y la magia que guardo;
os hacen infinitas.


La ternura al sentirlas.
Porqué algunas veces, el pasado,
aunque pueda resultar amargo;
serán las viejas ramas,
las que sostendrán las flores blancas.


Será el camino largo,
quizás el más arduo;
el que te elevará a las alturas
que noche tras noche tú soñabas.


Será el cielo más claro;
tus raíces perdidas,
las que crezcan buscando salidas,
que siempre, acabarás encontrando.


Almendro - Miren Laluna


viernes, 2 de mayo de 2014

Montañas

Tu voz: infinitas plagas
de alevillas; mis entrañas.
Trepando por los árboles,
volando con alas blancas,
mis adentros y tus montes.

Llevándose catástrofes.

Te prometí algunas cartas;
cuando empezaron a morir
las palabras dentro de mí.
Estaciones de dramas,
ajenas habitaciones.
Me faltaban tus canciones.

Mirar libre las estrellas,
evocarles cantándoles
todo lo que aprendí de ti.
Disfrutar las cosas bellas;
los paisajes de tus robles.
Quizás no se van a repetir.

Fue y será un milagro vivir,
renacer cuando floreces.
Sueño agarrarme a tus ramas.
Que me lleven donde amas
los cielos y sus colores.
Allí están tus notas sin fin.

Olvidé como escribir.
Aún sin sobres; ni nombres:
un poema por mil cartas.

M i r e n · t h e · M o o n

miércoles, 23 de abril de 2014

Cero

Recluido en cajas; el recuerdo.
Un espacio abierto entre los muros
que me vistieron hacia la sima.
Briznas de luces, una rendija;
bastan hoy, para el derribo entero.


Soñar futuros.
Borrar los crudos
temor y lamento,
pasado y vida;
ya tan vivida.


Esta vez no me importa si pierdo
las promesas que ya habían muerto.
Afloran sin pausa entre los surcos
la firmeza y esta lucha infinita
que jamás quise dar por vencida.


Siempre son nulos,
amores mudos.
Luna y lucero.
Sentir sincero
morir el miedo.

miércoles, 9 de abril de 2014

Árbol de Júpiter

Dos meses admirando cómo floreces.
Perseverando en mi afán de asemejarme a tí.
Creyendo que puedo crecer, mientras creces.
Iluminando el espacio en el que me perdí.

viernes, 21 de marzo de 2014

Primavera

Mi añorada primavera.
Vuelves hoy; para devolverme.
Luz floreciendo y vida nueva.
Surjo de esta eclipsada cueva;
del invierno atroz. Para siempre.

Todo lo que alguna vez muera,

aquello que de mí se fuera;
duelo enseñándome a quererme.
Dormir cuando la luna duerme
prender las tinieblas con fuerza.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Medicine


"You've got a warm heart,
You've got a beautiful brain.
But it's disintegrating,
From all the medicine..."
Daughter - Medicine 
  
Mucho más que una adicción, muchísimo más que una obsesión. Más que yo misma o mi propio cuerpo. Más aún que la vida o la muerte.
Yo, simplemente te quiero, y mi querer es sincero. Quiero al mundo entero. Sin recibir nada a cambio; no cambio por nada mi capacidad de amar. Incluso aquello que ya ha muerto en el alma de quien ya no me quiera, de quien ya no me espera.
Encerrada en un Hospital temido; por el miedo a cerrar puertas que no puedan abrirse, por el pánico a abrir otra y encontrarme en un lugar aún más vacío. Por tantas ideas discordantes que me llevarían a tus brazos; abrazados  a otro nombre. Por el nombre de este lugar, tan familiar; y antes, y ahora, tan asociado a la locura. No hay cura. La vesania que tiene más sentido en mi, que nunca. En mi sinsentido absoluto.
Por tu voz, que ya ni puedo recordar. Por tu amor y tus ojos prohibidos, su color indescifrable. Por haberte perdido y no darme cuenta de que era yo quien me perdía. Por haberme perdido, por permitirlo; desconozco si vivo.
Cuánto mas insisto en mi afán de conservar lo que nos hizo unirnos, si sigo mis latidos sin creer en el fin. Más me separo de mi. 

Más medicación que no detiene mi mente ni mi corazón. Y no dejo de preguntarme: ¿Quién fue el maldito inútil qué inventó pastillas creyendo poder matar los sentidos; los sentimientos? Ni con todas las drogas del mundo, podrían conseguir una desgracia tan brutal en mí.
Drogas sintéticas de laboratorio. Si al menos hubiera alguna que matará la tristeza o el dolor; me repito: solo es medicina. Solo es medicina... Pero no alivia el ardor de los cielos a través de los cristales, ni los sueños rotos. Entonces, ¿Qué estoy haciendo? ¿Adaptarme a una rutina que dilata mis pupilas y estrangula mi cerebro? Yo sigo latiendo y viviendo. Solo muero una vez al día cuando me duermo, anestesiada y perdida.
Mi casa: un psiquiátrico donde no pasan las horas y se acumulan las esperas y la desesperanza. ¡Envenenadme hasta la médula! No basta con contener los ríos para que se desborden. Construir presas que acabarán estallando por la fuerza de la naturaleza. No bastará con sedarme para que algún día vuelva a despertarme.

martes, 25 de febrero de 2014

Pesadillas

Despierto recordando demasiados sueños. Noche tras noche. Sueños; ya no tengo, solamente pesadillas, repetidas. Una termina y la siguiente empieza. Me despiertan; asustada, gritando e insomne. ¿Cómo voy a olvidarte? Si al conseguir dormirme creo en desastres. Levantándome incontables veces; del mundo onírico y estremecedor dónde habitas.

Abro los ojos y se desvanecen los tuyos. No existen pastillas para dormir sin miedos, para tantas tristezas. Ni para sobrevivir al silencio.

jueves, 20 de febrero de 2014

Naufragio

Abrir y cerrar puertas.

Pasos repetitivos en pasillos sin salida; medicina apagando las miradas que me acompañan. La luz se escapa entre mis manos, en salas dónde siempre es de noche; y ni las estrellas, ni la luna, brillan. Se esconden detrás de estos muros, las busco y no hay forma de encontrarlas para que de nuevo, brillen. ¡Qué me derriben! ¡Qué entierren esta lucha, que infinitamente he vivido; y siempre he perdido!
 
Que mi vida se desangre, a gotas o a ráfagas. Que se desborden los ríos. Que todo termine, porqué jamás empezó.
 
Que el mar eterno inunde este silencio que no acalla los naufragios. Rojo, amenazante y profundo. Me hundo. Olas que me arrastren a la muerte; o al fin de la mala suerte. Que terminen los bailes mientras las orquestras sigan sonando. Yo seguiré cantando, espantado los males. Buscando posibles finales.
 
Tanto nos amamos; y nos amaron, los mares que antaño navegamos. Tantos besos y promesas bajo el agua. Hicimos montañas; y se convirtieron en glaciares. Derretidos en tu huida. Los deshiciste, y me deshice. Hoy, son, todas mis lágrimas vertidas.
 
Vuelvo a escribir. Con la cabeza distinta; con aguda distimia. 

Sin coraje para el desanclaje; para sobres, sellos, ni viajes. Amo y lloro a solas; sin olvido y sin vivir. Como los buques perdidos que yacen esperando resurgir. Sin destino, voy a la deriva.
 
Tú tan vivo y yo tan viuda.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Piedraluna

 
Once días en camas prestadas.
 
Cinco en el "infierno". Cinco, casi seis; en el "paraíso". Infiernos y paraísos demasiado relativos. Hospitales y letargos. Historias y cuentos amargos. El Infierno es mi alma; inmortal. El paraíso fué la tuya; ya tan muerta.
 
Me quebranté y tu partiste. Aún más partida y repartida; ya no existen los lugares para recomponer nuestras melodías. Los dramas repitiéndose cíclicamente; insaciables, los días, los años; los siglos que seguiré buscando, exhausta, los trozos perdidos.

¿Cómo vuelvo si olvidé los caminos y los atajos? ¿Qué puedo hacer con todo lo que extraviamos?

Solo necesito un ápice de luz, la justa para no cegarme. Y que me acompañe la imaginación y la magia de mi infancia, tan lejana y tan gravada. Volver; para perderme en mis montañas. Transformarme en piedra, irisada y fuerte. Piedraluna, que alumbre la noche.

Sin medios y multiplicando mis miedos.

Moonstone - Miren Laluna
 




sábado, 8 de febrero de 2014

I should look for an out

No me quedan palabras,
ya no tengo más fuerzas.
No me quedan ni huesos.

Todos mis órganos están muertos.

Me voy; no sé cuando voy a volver
Hoy será mi último amanecer.
Voy a echaros tanto en falta...
Olivia, Musa y mi casa.

¿Cómo he llegado a este punto?
mente y cuerpo difunto,
estar muerta y estar viva.

Debo buscar una salida.

Prometo encontrarla y poder regresar;
Siempre me salvo, mientras pueda amar.
Por todos, a los que tanto quiero.
Seguiré mi lucha contra el viento;
para que esta vez, pierda mi infierno.

Y si consigo ganar,
no estar así nunca más;
habré llegado a la salida.

Sabré que no estaba perdida.

Ojalá pueda escalar
mi caída más brutal.
Ojalá pueda dejar,

lejos y enterrado el mal.

martes, 4 de febrero de 2014

Desaparecer

La Calle
Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.
 Octavio Paz

Pesan en mis rastros, los campos yermos, helados; dónde invierno anestesiada  al raso. Empieza Febrero. Todo se escapa demasiado rápido, si deseas dormir, eternamente. Octubre tan dulce… y el maldito Noviembre. Detuvo los meses. Me he vuelto una piedra a contracorriente. Erosionada por los golpes; gravados más adentro, dónde solo hay silencio.
La calle llora cuando entro a casa sola, y subo las escaleras corriendo. Sabe que no hay nadie. Le entristece que no estés, como antes. Llora la ausencia y se apaga entre lluvias; por la demora y el amor sin mesura. Oscurece al encerrarme. Detesto las luces que no alumbran y las que enciegan. Y al desaparecer; desaparecen las esperas.
Tus cenizas, tus promesas y tus palabras; se las lleva el viento. Aunque el viento me lleve. Mis cenizas, mis promesas y mis palabras; siguen ilesas.
Madrugadas descendiendo las paredes que me apresan. Derrumbándose; caen restos de pasado, aún presente. En simbiosis; pierdo peso y piezas, se ensanchan las grietas. Las heridas profundas de mis entrañas. La necrosis de esperar, por todo o por nada. Mis humos verdes, tus iris verdes; de un color inexistente. Mirándome fijamente desde la mañana en que te fuiste. Jamás creí que no volverías, que nunca hayas vuelto. Solamente apareciste fugaz y celeste, algunas noches inolvidables que no fueron suficientes. Me brindaste la mejor despedida, aunque no era consciente, y sigo negándome a recobrar el sentido. La ternura en cada respiración, los latidos entre sabanas, besos, llantos, y verdades que sanaban mis miedos. En un abrazo despertamos siendo uno; con el amor más puro, y sin anclajes. Yo pensaba que no escribíamos finales, y creía apasionadamente en las comas, pero acabamos en un punto. En un punto indescifrable.

Te marchaste, y me quedé con el polvo de las estrellas que han muerto. En el letargo más siniestro. Yo recordando tus ojos y tú enamorándote de otros. Sin reproches me quiebro y no duermo sin tu cuerpo. No sangro ni lloro. Quizás ya estoy muerta; o nací muriendo, como los astros. Vuelvo la vista y pierdo la vida.

Espero que la vainilla, tus sueños, un brindis, la luna, un tren o un amanecer… cerca de la playa; dónde me llevabas enamorada por caminos de agua. Te recuerden mis sonrisas y mis fuerzas. Nuestro primer abrazo, y nuestro último beso. Nuestra primera, y nuestra última noche. Cuando nos conocimos, aún tan pequeños. Todo lo que dibujé y di por ti. Tú música. Todo lo que tú diste por mi. Nuestra calle y nuestra casa. Olivia y Musa. Por favor, no olvides la magia. Recuérdame entonces, cuando aún tenía el mar y el amor en la piel. Recuérdame abrazándote; la felicidad más grande iluminándome más allá de mis límites. La belleza de amarnos, salvándonos. El infinito que construimos.
No vuelvas si no me salvo. Solo yo podría hacerlo; a pesar de querer tus manos para escapar del infierno y volver a tu eterno cielo. Yo eternamente te quiero. Nunca te quise por un tiempo, el tiempo no existe; y yo siempre te querré para siempre.

Prefiero el ayer para ti. No quisiera cambiar tus recuerdos por lo que soy; huesos enterrados entre escombros tratando de florecer. Si no vuelvo a desaparecer. Si me salvo, otra vez. Espero volverte a ver.
Desaparecer - Miren Laluna

viernes, 31 de enero de 2014

martes, 28 de enero de 2014

Marta

Nosotras y las montañas;
crecimos hasta las cumbres.
No dudamos ante muros,
hicimos puentes con ramas
todas cubiertas de flores
y los sentidos más puros.

Puedo encontrarte si cantas,
encender todas las luces
en los momentos oscuros.
Si yo canto, tú me abrazas.
Perdí la cuenta; las veces
que por ti, tuve futuros.

Soñando tantas mañanas,
pasada la noche e insomnes.
Nuestros pies bailando juntos
como nubes enlazadas.
Compartimos las raíces.
Y al luchar; nacen los frutos.


Marta - Miren Laluna


miércoles, 22 de enero de 2014

Pájaros

                      “Una vez encontró en los arbustos
                      una jaula de palomas.
                      Se la llevó
                      y para eso la tiene,
                      para que siga vacía.”
                      Wislawa Szymborska


Disgregarse, tan tarde;
la grieta se hizo gruta.
Evito los andamios,
arrecirse entre cambios.
Tan diferente amarte;
que amar, para olvidarte.
Mis labios, mi censura.
Coserme los agravios.
Diluirse la sangre.
Emanando sin ruta
esta memoria abrupta.
Guardo consejos sabios
que nunca aprendí a darme.
Abandonarse al aire
y quedarse en la luna.
Soltarte; amado amarre.
Qué el tiempo, al fin discurra
en tus ojos ávidos
para parar los rayos.
Me queda para darte
el placer de liberarse;
la suerte y la fortuna
de saltar el desastre.
Mundos imaginarios
donde poder salvarse.
Vacíos escenarios
para un punto y aparte.

sábado, 18 de enero de 2014

Luciérnagas

Guarecerme en la niebla.
Blanco fulgurante en ojos ciegos.
¡Pintar; qué el color vuelva!
Trepar la agreste hiedra,
dejar el luto amargo a los vientos.

¡Qué esta vez no me pierda!
Luciérnagas, irisando cielos;
causando incendios a los infiernos
que el invierno no siembra.

miércoles, 15 de enero de 2014

Quince

El amor al infinito.
Tantos  viajes astrales
a través de tu sonido.
Música surcando mares,
al compás, cada latido.
No existían los finales,
lo acordamos por escrito;
despojarnos de los males,
vivir en el paraíso
deshaciendo los glaciares.
En ti descubrí el sentido
de noches interminables.
Con canciones al oído,
la cocina y nuestros bailes.
 
      El universo; compartido.

domingo, 12 de enero de 2014

Olas

Volver a pintar y salvarme. Mi lugar está en las hojas; naciendo y muriendo.
 
Romper el silencio, escribiendo en silencio. Mientras murmura por costumbre y dulzura la lluvia, de madrugada. Avisándome entre llantos, de su marcha, de los finales. Congelándose y volviéndose escarcha. Derritiéndose de ternura las mañanas que desperté con las luces encendidas, lejos de las sábanas donde duermen las pesadillas.
 
Siento haber perdido tanto tiempo ahogando los sentidos. Necesito en mi sangre más humo, más caricias, más alquimia, y menos pastillas. Si tú me miras; si pudieras mirarme. En tus ojos siguen todas las salidas. Volví a nacer en tus brazos la primera vez que me abrazaste, después de tantos años sin dejar de soñarte. Me corresponden las razones y la falta de razón. A orillas de las olas por si tuvieran que llevarme, atada a las rocas por si necesito quedarme.


Olas - Miren Laluna

martes, 7 de enero de 2014

Sombras

L’ombre que nous avons laissée sous l’arbre
             et qui s’ennuie
Pierre Réverdy

Me siento, azorada, bajo los árboles que nos miraban. Nunca los había visto; jamás quise dejar de mirarte. Clamo que de mí o de mis restos, broten ramas y raíces; volar y a la vez enterrarme. ¿Cómo podría negarte mi alma llena de cicatrices? Si solo tú hiciste de mi vida un paraíso sin pasado. Y teníamos en las manos el futuro más bello e inmenso que jamás he imaginado.
Solo debo liberarte, y no tengo valor para dejar de abrazarte. El amor me mantiene y me parte a partes iguales. Aunque no estés, aunque hace demasiado tiempo que me faltes. Guardo nuestras promesas, las noches inolvidables y mis cartas; por si alguna vez nos hacen falta.
Si abrieras la puerta sin avisar, o si mañana al despertar te encontrara durmiendo en mis brazos... Como cuando no podíamos pedir nada más. Tenernos uno al otro y amarnos, sentir tus latidos soñando. Si encontrara la forma, las palabras, o las llaves, para salir corriendo y pedirte que me acompañes. Cuando incluso mis grandes tristezas te aman.
Sentarnos de nuevo, bajo los árboles de antes, que tanto nos extrañan.
Sombras - Miren Laluna

viernes, 3 de enero de 2014

Piedra

Yo de gala en galerna.
El vendaval despeina
mi vacía caverna.
No hay corona ni reina.
Dejadme que me duerma;
mi dulce cama yerma,
me arrulla estando enferma.

miércoles, 1 de enero de 2014

1 de Enero del 2014

¿Cuántas veces he estado en este lugar?
Aislada en un cuerpo desmedrado.
¿Esta alienación, cuánto puede durar?

No sabría vivir en otro estado;
seguiré amando para lograr luchar.
La sombra de mis sombras, a mi lado.

El Blues, el canto quebrado de un Fado,
los abrazos con los ojos cerrados.
Abrirlos. Y haber perdido el pasado.
 
 

martes, 31 de diciembre de 2013

Año sin Fin

La luz usada deja polvo de mariposa entre los dedos.
Jaime Gil de Biedma

Cuando todo termine y nadie se mantenga firme; cuando las calles ya desiertas canten tangos con suma nostalgia, y acompañen, una a una las despedidas, los desperfectos y los silencios. Cuando los edificios insomnes estén en demolición; sucumbiré a las runas y a mi interminable emoción, para volver a solas y a tientas a la cama. Y quizás, despertar mañana como si hubieran pasado mil días, y me quedaran mil más para seguir soñando.
Del año que se va, me guardo tus ojos, las veces que me miraste y nos hiciste inmortales.
Del año que vendrá, me guardo los míos, las veces que podré mirarme y hacerme inmortal.


Año sin Fin - Miren Laluna

viernes, 27 de diciembre de 2013

Andar por encima del mar

Mi única obligación ahora es, no escribir. ¿Por qué entonces escribo si no puedo, ni debo? Hay tantos demonios a la espera de derramar palabras, de malgastarlas por decirlas en el momento equivocado, o repetirlas hasta dejar de apreciarlas. El valor para guardarlas, y guardar silencio. Encontrar respuestas dónde nadie pregunta.

Cierro los ojos y sigo mirando. Nada. Los abro y no hay nada. Vacía por fuera y por dentro;  un cementerio que insiste en seguir respirando profundamente. Ausente y perdida, dando vueltas en círculo, buscando un punto fijo donde anclar la vista, la vida. Sufriendo infiernos, piel y huesos alzándose en tormentos. Quizá nunca comprenda el significado de mi existencia; esta lucha incesante, sola y desnuda entre ejércitos de gigantes desaparecidos. Montañas de cenizas anegándome. ¡Matadme al menos los miedos!

Anestesia para el alma; para mi pobre corazón que creyó no poder estar más roto hasta perder todos los trozos. Una mente abstracta y distante para compensar realidades aplastantes. Volverme etérea; aún más lenta, perder la gravedad que tanto me sujeta.

Aceras distorsionadas bailando a mis pies nanas olvidadas. Buscar el equilibrio que nunca he tenido, solamente he conocido los extremos. Y me estremece no encontrar descansos, ¿Cuanto podré aguantar sin dar un paso en falso al seguir saltando acantilados? Piernas y cabeza flotantes como puentes, me caigo y me elevo; infinitamente. Vivir intensamente le quita peso a la muerte.

¿Recuerdas, cuando te dije: Tú le devolviste el sentido al tiempo haciéndonos eternos? Ahora el tiempo está detenido eternamente esperándonos.

Velas navegando sobre tu piel, noche tras noche. Sueño que paseamos por el agua, tú me llevas, como entonces; mar adentro, cuerpo adentro. Yo nunca supe bajar de la luna. El sol y el viento en tus manos. Los ocasos purpuras qué pintamos, las nubes y el espacio, las galaxias más bellas siguen en los lugares donde nos amamos. Mirarnos y detener el tiempo, como si nunca nada malo pudiera pasarnos; se concentraba todo el universo en un abrazo. Como si tú y yo aún fuéramos aquellos niños enamorados, que guardaron silencio.

Podría esperarte otros siete años. Mientras cada noche, inconsciente, vuelva a verte.


Andar por encima del mar - Miren Laluna
 

 

 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Vuelos

¿Conoces ese lugar entre el sueño y el despertar, el lugar donde todavía puedes recordar los sueños? Ahí es donde siempre te amaré, donde te estaré esperando.
Peter Pan
Entregarse i esperar. De tanto mezclar los colores, se volvieron grises… Un gris hielo cubriendo de hiel. Intentaría volver a separarlos, pero les puede la añoranza; prefieren el gris, y seguir oscureciendo hasta desaparecer.
Aún amo con toda mi alma. Nací i moriré por amor.

Como las flores de los cerezos en un precioso mes de mayo, lejos de este noviembre, que por fin ha terminado. Un mes que duró siglos y se llevo eternidades.
Si las necesitas, te doy mis alas. Seguiré soñando hasta encontrarnos; y despertar sin dejar de soñar. Vivir para siempre entre quimeras y estrellas, fugaces y eternas.
Vuelos (Urraca- Garça) - Miren Laluna

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Strong

No te sostienen carencias.
El amor intacto;
en ti y tus manos las fuerzas
para volar alto.




Strong - Miren Laluna
 

martes, 19 de noviembre de 2013

Despedirse

Ecos de ciudad a mí alrededor, a distancias inalcanzables… Andar a tu lado hasta el final, guardando mis manos y el deseo de abalanzarme, los sollozos, los recuerdos tan presentes. Eludiendo la tragedia de haber perdido la mitad de mis raíces; la tierra escarbada se abandona a los entierros.
 
¡Que la lluvia no cese! Que inunde mi vida para renacer. Otra vez.
 
Un tren en una noche de verano, el susurro de las olas en tus brazos. No dejaré de imaginar los universos que podríamos haber construido cuando nos besábamos. Aún te siento anexo, seguimos viajando en mis entrañas aunque ya no existan las vías, ni las estaciones; abandonadas e inertes. Han transcurrido aceleradas hacía este invierno anticipado, diluviando... Como si el tiempo flanqueara mi aflicción cuando me siento a escribir a ninguna parte.
 
Cuando todo está perdido; quedan hojas blancas que puedan aliviar esta marcha sombría de mis sentidos. Todo lo que no he podido decir y por lo que aún me maldigo.

Brindamos al despedirnos. Y darnos por vencidos para defender el cariño. Por la belleza del espacio compartido… Por tanto amor; para ser felices.
 
El amor para hacernos, libres.

Despedirse - Miren laluna
 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Lluvias

[...] Como siempre, cuando me alejo de ti, me llevo en las entrañas tu mundo y tu vida, y de eso es de lo que no puedo recuperarme.
         No estés triste -pinta y vive-
         Te adoro con toda mi vida...
Frida Kahlo

No ha dejado de llover. Cielos funestos a través de los cristales, paisajes oxidados a llantos; antenas y nubes unidas por tormentas. Y que nunca se me olvide...  al final llegará la calma.
Estas viejas paredes me asilan filtrando el mal tiempo, soportando las conmociones por mí. Todo va cada vez más lento. El humo llenando el salón del color de tus miradas. Las palabras que me escribiste, son las únicas que nunca  uso; para no perderlas.
Ausencia sin aviso y sin final. Todo sigue en el mismo lugar a pesar del desastre, aquello que dejaste o lo que quieres dejar. Yo no dejo de pensar que perderemos demasiado. La melancolía de mis huesos en un cuerpo estático plagado de miedos, me impide abrazarte; para que esta vez, no te marches.


Lluvias - Miren Laluna

sábado, 16 de noviembre de 2013

Latidos

La pausa se alarga, se hace infinita. El silencio ensordece, solo la lluvia interrumpe el vacío; dulces e incesantes gotas acariciando mis párpados abiertos al naufragio. Mientras decrece el coraje y se desgarran corazas; construidas para retener lo que al final me ha abatido.
 
Creer en lo perdido.
 
Volver al mar, los latidos en las rocas invocando profundidades. Navegar desnuda y sin anclajes en la oscuridad, dejarse llevar. Acabar para volver a empezar; el agua despierta los sueños abrumados.
 
Mis ojos, los barcos hundidos en tus manos.


Latidos _ Miren Laluna
 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Pausas

Colecciono segundos.
Mis esperanzas
expuestas al desorden.
Vives mudanzas,
inventas mundos.
En límites, que logren,
cegar los nudos.

Amethyst

No creía en el duelo
de las heridas.
Cansada de razones;
de las palabras,
del frío suelo.
Dejó los corazones
alzar el vuelo.


Amethyst - Miren Laluna
 
Mis Ilustraciones: Miren Laluna

sábado, 9 de noviembre de 2013

Octavas irreales

Tanta emoción concentrada en un cuerpo.
Mi carne vive en paisajes quebrados,
conserva la infancia; me acuna el tiempo.
Resto en silencio deshaciendo espantos.
Me estremece el ruido, al andar tan lento;
rezuma el barro atándome las manos.
Tanto amor concentrado en mis entrañas.
Al salir, no recuerdo las entradas.

Mantenerse siempre libre y salvaje.
Alma inerte llevada por los ríos,
mares eternos izando el paisaje.
Me amparan las nubes y los caminos,
sentirme viva en la suerte de amarse;
alzar los sueños, volverse infinitos.
Canto de noche aullándole a la luna;
luz incesante, me guía y me acuna.

viernes, 8 de noviembre de 2013

No puedes irte por las ramas

“Esta espera inenarrable, esta tensión de todo el ser, este viejo hábito de esperar a quien sé que no ha de venir. De esto moriré, de espera oxidada, de polvo aguardador.
Y cuando lleve un gran tiempo muerta, sé que mis huesos aún estarán erguidos esperando…”
 Alejandra Pizarnik

¿Cómo empezar advirtiendo finales?

Bailando en precipicios, arriesgando el poder de mis pasos; no parece importarme desvanecerme esta vez. Y al caer abrir mis brazos, en el último intento de sujetarme, o sentirme amada. Amor por el viento, por la tierra que me reciba. Volver a las raíces.

Pierdo mis facultades, preguntándome si llegue a tenerlas… al menos las más nimias, esas podrían haber resistido. Se dan por vencidas esperando milagros.
Incapaz de no esperar, ni anclando el sufrimiento, ni tan siquiera ahora que he empezado a echar el cerrojo. Ya no siento. Sin sentidos, arrancados; ni sentido, fugitivo. Desconozco a donde voy, no lamento haberme perdido ni perder la razón.

Solamente padezco este cerebro y este corazón.


No puedes irte por las ramas - Miren Laluna